viernes, 30 de julio de 2021

De la Música Disco a la Norteña, Sierreña

A mediados de la década de los setentas, la música de moda era la música disco en inglés, en las discotecas era la música que se tocaba, en esos lugares no sonaba otra música pues se consideraba «naco» escuchar música en español.

En aquel tiempo yo trabajaba en una discoteca en Cuernavaca, con mis amigos, Cuahutémoc y Coquis, nos turnabamos los puestos de mesero y disc jockey.

Por esas fechas yo hice un viaje a Monterrey con mi padre y caminado por la avenida Revolución de esa ciudad, escuché en casi todas partes la canción norteña (se le decía a ese género en ese tiempo) «Contrabando y traición» ,no era en inglés, menos disco, pero, me gustó.

Ya en Cuernavaca y trabajando en la disco, conseguí el disco, de acetato en ese entonces. Y al terminar el trabajo lo ponía y les gustaba a mis amigos. Después empezamos a ponerlo ya en las últimas horas de la disco, 3 o 4 de la madrugada, ya que todo mundo andaba bien entonado, y fue un exitazo. Desde esas épocas me gusta ese género, ahora le dicen Sierreño.


sábado, 22 de mayo de 2021

Mi verano del 63

En 1963 llegamos a vivir a Izúcar de Matamoros, Puebla.
Antes de llegar a vivir ahí, vivimos de arrimados en un departamento de la abuela María Elena, en la ciudad de México. 
Todavía éramos una familia «pequeña»: mamá, papá, Leynis, Yo, Nerus, y Lupis.
 Llegamos al pueblo de Izúcar a una casa de una planta, de tres recamaras. No había refrigerador, ni estufa ¡creo que ni camas! 
 
Pero recuerdo que la casa era muy luminosa, yo me sentí bien ahí, debo haber tenido 6 años. Mi madre siempre ha sido una mujer de espíritu resistente no la oí quejarse ni hacer malos comentarios, supongo que también estaría contenta de estar en «su casa» con su prole, y no de arrimados como estábamos. 

Mi madre cocinaba en un anafre, con carbón. Había por ahí una pequeña y rústica mesa de madera, donde se ponían dos, tres platos. Y nos sentabamos sobre algunos tabiques que encontramos por ahí. Yo feliz, pues sentía que diario era día de campo, además como nos mudamos en tiempos de vacaciones (mis papás siempre cuidaron mucho que fuéramos a la escuela) fue para mí un verano genial, días de campo a diario, en esos días no lo recuerdo, pero como no teníamos gas tampoco, me imagino que debimos habernos bañado en una tina de acero galvanizado que poniamos al sol en el patio de la casa  para que estuviera calientita y además disfrutar de baños de sol.

 Desayunábamos gorditas y sopes, con atole de Maizena, eso sí preparado con leche de vaca que siempre tomamos, y que era entregada diario por las mañanas por un señor que pasaba a caballo o en bicicleta y que entregaba, midiendo, litro, a litro, y que nosotros recibíamos en una olla de peltre. Mi madre la hervía y diario había natas, que a mis hermanos les gustaban mucho y se las comían con pan. 
 
Yo al llegar al pueblo, luego luego empecé a explorarlo. Al sur de la casa estaban grandes huertas de frutales: mangos, moras, chicozapotes, zapote negro, chirimoyas, anonas, un zapote amarillo que le decían caca de niño, y que sí tenía el color de los pañales que yo le cambiaba a mi hermanitos. 

La comida: sopas de pasta, y ¡Milanesas! Un banquete.
La cena quesadillas y frijoles de la olla y otro vaso de leche. Todo cocinado en el anafre.
Así fue mi verano del 63
Esta foto ☝️es de mucho tiempo antes, porque no tengo una de 1963

martes, 11 de mayo de 2021

Día 8 sin Facebook


Hoy me acordé del Facebook, porque quería el nombre de una ciclista y no me pude acordar, pero no consulté el Face. Mañana le hablo por teléfono a un amigo para que me recuerde el nombre.

Sin habérmelo propuesto al iniciar con esta vigilia, he dejado también de ver noticieros en la mañana y en la noche. También he dejado de ver videos tontos en Youtube. He usado YouTube para asuntos académicos y de estudio, pero cuido de no engancharme viendo lo que no entré a ver. 

Ahora me está haciendo ruido el uso que hago del Whatsapp, pero por lo pronto sólo lo mantendré en observación. Aunque me parece que empezaré a comunicarme por teléfono en lugar de por mensajes. 

Sigo leyendo sobre el tema.
Cumplir 8 días se siente bien.

lunes, 10 de mayo de 2021

Día 7 no Facebook

Día 7 no Facebook
Estoy contento de cumplir ya una semana sin face. No ha sido tan difícil, no he tenido hasta ahora, como preveía de algún modo, síndrome de abstinencia, será porque he ocupado las varias horas que pasaba conectado al Face, en leer, escribí, poner en orden algunas cosas en mi trabajo, hablar por teléfono con mis amigos y visitarlos.
Ayer lo que si extrañé un poco es subir unas fotos que tomé mientras rodaba por los rumbos de Las Estacas y Tlaltizapán. 

He estado leyendo profusamente sobre el tema, este asunto de las redes e internet. Sí está delicado el asunto, pues afecta la salud mental, el bienestar, las relaciones familiares y la productividad personal, entre otras cosas. Al grado que estoy dudando que sea posible hacer un uso moderado, en especial del Facebook, por momentos me parece que no y que la verdadera solución tendrá que ser separarse por completo de él. Esperemos, a ver qué nos dictan estos 30 días de reflexión.

Me acordé del Facebook en varias ocasiones al tomar fotos, pues sentía el impulso de subirlas inmediatamente a la nube, me dije, después las subo al blog y ahí quedó todo.

Salí a las 7 de la mañana de mi casa y regresé a las 9 de la noche. 

El relato y las fotos de la rodada pueden verlos aquí: Circuito Los Tabachines

Comenten en el blog por favor, para no sentir que hablo al vacío. ☺️

domingo, 9 de mayo de 2021

Día 6 no Facebook

Día 6 no Facebook
Hoy pasé la mayor parte del día leyendo. Terminé el libro de Jenny Odell, sobre la economía de la atención, del cual pienso escribir una pequeña reseña. Empecé a leer otro libro, "Minimalismo digital” de Carl Newport, este último es más especializado sobre las redes sociales digitales e internet. Menciona varios autores e ingenieros cocreadores de muchas de las tecnologías y plataformas en boga hoy día. 

Eso me llevo a ver una película  en Netflix sobre el tema, The Social Dilemma("El dilema de las redes sociales"), de Jeff Orlowski después de verla y leer un poco sobre otros ingenieros y científicos que hablan del tema ¡Estoy impresionado! y preocupado.

Desde hace tiempo yo veía que había un problema con el uso de las tecnologías, pero no sabía que tan grave es. No sólo porqué me afecté a mí, sino porque afecta a toda la sociedad. 

Me fui a dormir temprano porque hoy domingo toca rodar lejos.
Hoy mientras desayuno un mango escribo estas líneas.

Posdata: está tan “bien” diseñado el Facebook, que ellos ya saben que no estoy entrando, y no es que sea yo tan importante para ellos, pero sí es su modelo de negocios. Así que me están mandando correos, yo sigo firmes.
Vean la película y comprenderán mejor las imágenes. 

Abrazos y nos vemos, pero ¡en persona!

Comenten aquí en el blog para no sentirme tan solo por acá.

sábado, 8 de mayo de 2021

Día 5 no Facebook

Me levanté un poco antes de las 5 de la mañana, quería estar temprano en el sepelio de mi amigo Cuauhtémoc Ayala. Fue bueno porque llegue a casa de mi amigo a las 7:30 am, y eso permitió que pudiera platicar con Fabio, hermano de mi amigo, antes que llegara nadie. 

La famila decidió velarlo ahí mismo en su casa. El velorio fue armónico y tranquilo, llegaron la mayoría de los muy  cercanos amigos. Esa fue una cualidad de Cuauhtémoc, saber hacer amigos y «cultivarlos» le oi decir a una de sus tías. 

Había pensado estar unas dos horas ahí, pero conforme fue pasando el tiempo fui decidiendo quedarme. 

En camino a Cuernavaca pensé que no vería su cadáver, pero cuando llegó el ataúd y lo pusieron enmedio de la sala, cruzó, fugazmente por mi mente la idea de enfrentar la muerte, y vi su cadáver, se veía digno, pero nunca habrá un cadáver bonito. Se que eso no era él, el misterio de la vida ya no estaba ahí. Pero lo que si estaba ahí y permanecerá siempre en mí, son todas las vivencias  compartidas.
 
Gracias al privilegio de estar vacunado, y a qué la mayoría de los amigos mutuos somos sexagenarios pudimos, estrecharnos las manos y abrazarnos, cosa que no habíamos podido hacer por más de un año. 

Me regrese hasta que se llevaron a cremar el cuerpo. Decidí cancelar las citas que tenía por la tarde y tomarme el día para estar tranquilo.

 Llegué a casa y estuve conversando con toda mi familia. 
 
Un poco antes de dormirme comentaron en el grupo de ciclismo del Whatsapp, de un compañero que se accidentó en la bici y ponían una liga al Facebook, no podía entrar, así que le hablé al susodicho, me dijo que él estaba bien y contento, aproveché para saludarlo y agradecerle su apoyo en La Ruta Chichimeca 2021. Más tarde supe que el accidentado era un hominimo, ya sólo le envié un mensaje de ánimo.
Hasta mañana.

jueves, 6 de mayo de 2021

Día 4 no Facebook

Hoy me levanté más temprano, me fui a entrenar nuevamente al circuito de La Concepción. Hice mi parada de reflexión en un camino de terracería enmedio de los campos de caña a la orilla de un apantle. En el último tramo antes de llegar a Cuautla, desde ayer había visto unos almácigos de arroz y hoy me detuve a fotografiarlos.
Salí temprano del consultorio por la mañana y en vez del facebook, y aprovechando que  ya estoy vacunado, fui a visitar a mi amigo Javiera a su estudio de Tatuajes. 

Más tarde fuí a comer a la casa y me tomé una siesta, por la tarde a trabajar.

La noticia del día, falleció mi más cercano amigo, Cuauhtémoc Ayala, lloré un poco cuando me confirmó la noticia su hermana.
 Le agradezco a la vida el privilegio de compartir con él más de 50 años. 
Hablé por teléfono con varios amigos mutuos.
Después de eso lo del Facebook es una verdadera nimiedad.

miércoles, 5 de mayo de 2021

Día 3 sin Facebook

Hoy me levanté a las 6 de la mañana, leí un poco para desamodorrarme, eso lo hacía consultado el facebook. Me fui a rodar 30 kilómetros, pues quiero estar en excelente forma para julio que inicia La Ruta Chichimeca, y también porque tengo planeadas unas salidas largas los próximos fines de semana. 
A medio camino me detuve, como regularmente lo hago para disfrutar del campo y reflexionar unos minutos. Ahora lo hice en el campo de fútbol del poblado del Hospital. Antes me distraía con en facebook, ahora fui más consiente de los árboles, el pasto, las personas que estaban en la zona ejercitándose, había por ahí urracas revoloteando y grasnando desde los árboles, también ví varias golondrinas, ejecutando sus vuelos rasantes sobre el pasto de la cancha de fútbol, esas golondrinas me recordaron mi niñez cuando disfrutaba mucho ver las golondrinas hacer sus acrobacias al iniciar la temporada de lluvias. 

Regresé a casa a bañarme. Después desayunar en compañía de Tere y Joan acordamos que sin teléfono. Conversamos y bromeamos mucho durante el desayuno. 

Llegué un poco antes al consultorio, me agrada hacer eso porque preparo los archivos y los apuntes. En los momentos entre una actividad y otra en lugar del facebook, leo un poco u ordeno cosas. 

Llegué a casa a las ocho de la noche, leí un poco el libro de Jenny Odell, luego leí en línea el periódico La Jornada, por cierto mañana tengo la intención de comprar un periódico de papel. Mandé algunos mensajes y tan, tan.

Me siento bien, mi mente mucho más clara. Por momentos siento que me sobra tiempo. He estado más reflexivo, más ideas llegan a mi mente. 

En síntesis, estoy socializando verdaderamente más, leyendo más y escribiendo más.

martes, 4 de mayo de 2021

Día dos sin Facebook

Hoy tuve mucho trabajo, comí en el consultorio.
 Quería compartir unas fotos de el recorrido que hicimos en domingo. Lo compartí en el blog de Rodar y Rodar. En las publicaciones que he hecho ahí he tenido dos comentarios y comparados con lo que difunde el face se siente muy pobre. Pero aunque me gusta la difusión, no la necesito. Así que me conformé con los tres comentarios a mis publicaciones en el blog. 
Por la tarde sentí más fuerte el impulso de estar en contacto, me parece que eso no es malo, pero el contacto que brinda el face es bastante «plástico». Entonces pensé llamar a un amigo y me di cuenta que eso alivio mi deseo de contacto y además una llamada ya es un contacto más cercano. Luego reflexione que sería mucho mejor reunirme con alguien para conversar. El trabajo me sacó de esas reflexiones. Al llegar a casa le llamé al Osito, quien me puso, sin pedirlo yo, aclaro, al corriente de los chismes del facebook, nos reímos con ganas de los comentarios del respetable y le pedí que les avisará que a mí regreso a los terrenos de Zuckerberg los voy a poner en orden. En fin que la plática con el Osito, satisfizo mi deseo de comunicación social. 

Si me sentí raro en el día, pero al fin de la jornada, me siento más ligero, como desembotado mentalmente, contento y muy satisfecho de estar cumpliendo mi propósito.

Como pilón hoy ya no escuché  el  noticiero matutino, ni vi las noticias de Denisse Merker por la noche. 

Ah, y se me olvidaba estuve casi dos horas ordenado mi directorio y agenda. 

Día uno sin Facebook

Primer día no fue tan difícil, me di cuenta que leí mucho más ,estuve leyendo el libro que me llevo a alejarme del facebook, «Como no hacer nada: resistiendo La economía de la atención, Jenny Odell»
Tuve varias veces el impulso de publicar en facebook.

Desinstalé lo aplicación del face del teléfono el Ipad y lo bloqueé de la computadora para no abrirlo sin darme cuenta. 

También me propuse ya no escuchar el noticiero matutino de Carmen Aristegui, pues he concluido que al final no llego a nada escuchándolo, a veces me enoja y me frustra lo que escucho en él. 

Al final del día ví el noticiero de Denisse Merker, también lo daré de baja. Pienso que sí es útil mantenerme informado, tal vez un periódico es un mejor medio, pues se tiene una mayor posibilidad de elección respecto a lo que quieres entérate. Lo intentaré estos próximos días.


sábado, 1 de mayo de 2021

Vigília del Facebook

A raíz de estar leyendo el libro «How to Do Nothing C by Jenny Odell» en el que entre otros temas la autora reflexiona sobre el acaparamiento de nuestra atención que logran las redes sociales y los malos efectos que esto tiene para nuestro bienestar personal.
Me estoy planteando seriamente desconéctarne completamente de Facebook por 30 días. Hace tiempo había una página que proponía un reto de 99 días, la busqué pero ya no existe.  Estoy ahora pensado que herramientas usaré para algunos asuntos deportivos y laborales que manejo en Facebook. Me parece que en unos días lo resuelvo. Yo les aviso a partir de qué fecha me desconecto del facebook. Dejaré mi número de teléfono. 

Cómo ganar amigos

"También en lo relativo a la generosidad somos distintos de la mayoría, pues nos ganamos a los amigos no recibiendo favores...